“Somos dependientes 100% de las importaciones”, alertaron los fabricantes. 

Por el cepo a las importaciones, advierten que puede faltar alimento para mascotas.Por el cepo a las importaciones, advierten que puede faltar alimento para mascotas.

Los fabricantes de alimentos para mascotas advirtieron sobre un eventual desabastecimiento de ese producto, a raíz de las restricciones que el Gobierno impuso sobre las importaciones.

Así lo dejó en claro el presidente de la Cámara Argentina de Empresas de Nutrición Animal (CAENA) Juan Pablo Ravazzano, quien precisó que desde el 27 de junio, una decisión del Banco Central “nos imposibilitó pagar en el exterior las compras que hacemos. Y nosotros somos dependientes 100% de las importaciones” para elaborar en el país los alimentos para perros y gatos.

“El faltante de estos ingredientes importados puede trasladarse a la falta de alimentos para mascotas”, alertó Ravazzano, en declaraciones al programa “El Exprimidor”, que se emite por AM 550.

A fines del mes pasado, el directorio del Banco Central anunció un conjunto de medidas que apuntan a el acceso a divisas para importaciones del sector privado. Esa medida se tomó frente a la escasez de reservas frente al aumento de los precios internacionales de la energía.

Para el titular de CAENA, “nos estarían faltando unos US$100 millones o US$120 millones en lo que resta del año para importar. Y si esto no se resuelve en el corto plazo, importar con dólares propios va a ser la única alternativa que vamos a tener”. De suceder eso -según el empresario- va a aumentar la inflación, ya que se trasladarán a precios los mayores costos.

Ravazzano destacó que todas las marcas de nutrición animal tienen fábrica en la Argentina y puntualizó que el sector da empleo a unas 30 mil personas en todo el país.

La preocupación de los fabricantes de alimentos para mascotas se suma a la que expresó la Coordinadora de Industrias de Productos Alimenticios (COPAL). Durante un encuentro con funcionarios del Banco Central, los empresarios de esa entidad expresaron su disgusto por las restricciones para importar y su impacto en la producción.

JIM