Anoche falleció un policía que estaba hospitalizado. Sigue la investigación. Estaban alcoholizados dos hinchas de Juventud, el conductor y el acompañante.

El policía Pablo Costilla es la quinta víctima de la tragedia vial en la ruta 34, en General Güemes. El hombre estaba hospitalizado en grave estado y finalmente a las 23.50 se confirmó el deceso. Ayer se rehabilitaron los controles viales sobre la ruta 34, desde Torzalito al río de las Pavas.
El mortal siniestro vial mostró nuevamente que el alcohol en la sangre mata y que este tipo de tragedias pueden ser evitables con la concientización y los controles.
Informes de Seguridad señalaron ayer que los distintos test de alcoholemia ordenados por la Justicia sobre las personas vivas o fallecidas que estaban al frente del volante arrojó resultado de alta alcoholemia en dos de los tres conductores de los vehículos que estuvieron involucrados en el fatal siniestro vial. Dos de ellos venían desde Tucumán de ver el partido de Juventud con Bella Vista. Justamente una fuente policial confirmó además que el chofer y el acompañante del Fiat Palio, quienes fallecieron en el siniestro, habían ingerido alcohol previamente al hecho.
También trascendió que el conductor del Peugeot 307, personal de Gendarmería Nacional, también dio positivo en el test de alcoholemia. El gendarme resultó ileso y su auto sufrió daños menores.
Peritos del CIF realizaron hasta ayer en la tarde diversas pericias para esclarecer el hecho, donde perdieron la vida Mario Escobar (34), Rodrigo Héctor Romero (36) y Micaela Urzagasti (24), quienes viajaban en un Fiat Palio, donde además también lo hacían tres personas más, entre ellas un menor de edad. En tanto, en el otro vehículo afectado directamente -un VW Gol-, perdió la vida una mujer, y anoche se confirmó que el conductor, Javier Costilla, también falleció.
 Cabe recordar que el choque ocurrió a las 3 del domingo, a la altura del ingreso al parque industrial de Güemes.
A esa hora de la madrugada del domingo un automóvil marca Fiat Palio, con seis personas a bordo, intentó sobrepasar la marcha de un automóvil Volskwagen Gol donde viajaba la familia Costilla, a la altura del parque industrial de General Güemes -en un lugar donde la ruta 34 tiene solo dos carriles angostos- cuando de frente apareció un Peugeot 307, y el conductor del Fiat Palio al intentar regresar a su carril hizo un trompo y quedó sobre su propio carril, donde fue embestido por el Gol de la familia Costilla, y en ese segundo se vio involucrado un tercer vehículo que circulaba de frente, un Peugeot 307, que tras una maniobra logró evitar un choque frontal. Las alcoholemias practicadas le agregaron a la tragedia una causa de negligencia. 

Un ataúd en andas, en la Lerma y San Luis

La muerte de tres hinchas antonianos caló hondo en las diversas barras del club de Lerma y San Luis.
Una vuelta olímpica con un ataúd en andas por el césped del estadio de Juventud Antoniana fue la postal del sentimiento de los hinchas y fanáticos.
En tanto, en la sala velatoria familiares de los que fallecieron sobre la ruta 34 manifestaron su malestar por la falta de información precisa y también por la ausencia de la misma.
Lo cierto es que a nivel certeza no hay nada aún en la causa, son varias las posibles hipótesis, tantas que en la tarde de ayer incluso personal del CIF volvió al lugar a seguir explorando lo que quedó de una tragedia espantosa.
La reconstrucción de la mecánica del siniestro seguramente llevará su tiempo, porque además los sobrevivientes del fatal siniestro vial aún no declararon acerca de cómo sucedieron los hechos. 
La investigación apenas tiene elementos como para sugerir hipótesis.
Lo más fuerte que trascendió, obviamente, es que se encontró alcohol en la sangre en más de un protagonista y ese dato muestra claramente que la tragedia era evitable.