Si bien existe una “obligación moral”, al no ser obligatoria legalmente la vacunación contra el covid-19, el elegir no inocularse no puede generar la pérdida de un puesto de trabajo. Así lo explicó – en Aries – el abogado laboralista Guillermo Martinelli.

wcms_741068

A casi un año y medio del inicio de la pandemia, los Estados a nivel mundial instan a la población a vacunarse contra el coronavirus de las maneras más diversas. Asimismo, el sector privado también se sumó a la campaña y hasta se establecieron descuentos y promociones – sobre todo en el ámbito comercial – para quienes ya se hayan inoculado, al menos, con una dosis. 

Así las cosas, existe aún una gran porción de la población que aún no se ha vacunado – por falta del medicamento o, simplemente, por decisión individual – y es por ello que las gobernanzas globales avanzan en medidas tendientes a lograr una mayor cantidad de inoculaciones.

En Salta, por caso, el COE habilitó actividades como fiestas y eventos deportivos a los que solo podrán asistir personas vacunadas, esto, en el caso de las fiestas, alcanzando también a los trabajadores que se desempeñan en los salones donde se desarrollan. En este punto surge la duda ¿qué pasa si un trabajador sostiene su postura de no vacunarse con medidas como estas en vigencia? 

“Estamos padeciendo una situación grave epidemiológicamente, es un virus muy escurridizo, se presenta repentinamente y es transmitido por personas”, sostuvo Guillermo Martinelli, abogado laboralista, al ser consultado sobre el punto.

Explicó que se trata de un tema que afecta la seguridad – sanitaria – global de toda la población y consideró que el vacunarse, dado el contexto, no se trata de una cuestión personal. 

“Hay una obligación moral por parte de cada uno en la sociedad de no ser un vehículo de contagio. Ahora, legalmente, ese trabajador no puede ser excluido del trabajo al no ser obligatoria la vacuna”, señaló el especialista.

Según entiende Martinelli, ningún trabajador está obligado a vacunarse – “como no está obligado nadie legalmente”, aseguró – dado que las legislaciones no lo establecen, por lo que el mantener esta postura no puede ser causal de despido.

“Efectivamente, el imponerle a alguien que no puede ingresar si no está vacunado es ilegal e incorrecta”, sentenció el especialista.