El 1 a 1 dejó abierta la serie de octavos de final que se definirá el miércoles a las 21 en el “Diego Armando Maradona” de La Paternal.Matías Suárez rompió el hielo en el “Monumental” a favor del “millonario”, pero el “Demonio” Hauche puso la igualdad para el “bichito”.

A River Plate le costó frente a un aguerrido ArgentinosPARIDAD EN EL “MONUMENTAL” ™ RIVER Y ARGENTINOS EMPATARON 1 A 1 EN LA IDA DE LOS OCTAVOS Y QUEDÓ ABIERTA LA SERIE. 

River Plate empató anoche 1-1 con Argentinos Juniors en el estadio Monumental por la ida de los octavos de final de la Copa Libertadores y dejó abierta la serie que se definirá el próximo miércoles en La Paternal.

Matías Suárez adelantó a River en el marcador y Gabriel Hauche marcó la igualdad en una noche signada por la lluvia y el frío. Argentinos sorprendió al equipo local en el inicio del partido. El equipo de Marcelo Gallardo salió rápido del asedio que propuso Argentinos en ataque con el gol de Suárez. La jugada se inició con un pase profundo del chileno Paulo Díaz para el debutante Braian Romero quien logró la desmarca para dejar al cordobés de cara al arco en soledad.

El “millonario” tuvo la chance de convertir el segundo por intermedio de Suárez, a través de una serie de pases exactos en una contra, pero su definición, cara a cara con Lucas Chaves, resultó fallida.

El tramo final de un primer tiempo intenso fue favorable al visitante que alcanzó el empate con dos cabezazos en el área; de Sandoval para Hauche que apareció sin marcas para igualar e irse al descanso.

En el segundo tiempo, ambos bajaron la intensidad. Argentinos jugó más agrupado en defensa y River no encontró los caminos.

Los primeros minutos ilusionaron al once de Núñez. Un remate de Romero, por encima del travesaño, fue lo más peligroso para River que -de a poco- entró en la telaraña que Argentinos tejió en defensa.

Argentinos hizo negocio con el empate. El equipo de Gabriel Milito supo sobreponerse cuando River lo tenía arrinconado y además definirá la serie de local.

River terminó desdibujado, sin claridad y con cierta impotencia, luego de un partido muy duro. Una costumbre de los equipos de Milito cada vez que enfrenta a Gallardo: ganó tres, empató uno y perdió el restante