El Vicario de la Catedral brindó detalles sobre las celebraciones de este año y explicó que todas se realizarán bajo estricto protocolo. No obstante, considero que “pensar en una procesión con 800.000 personas, hoy, es imposible”.

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Daniel Ochoa, vicario de la Catedral Basílica de Salta, anunció – por Aries – que ya se encuentra disponible en las redes sociales del templo el cronograma de actividades para la celebración del Milagro de este año.

De esta forma, indicó, el sábado 24 de julio, a hora 17:30, se entronizarán las imágenes del Señor y la Virgen del Milagro y reposarán adelante del altar hasta que las autoridades eclesiásticas lo crean conveniente. Comúnmente, esta disposición se sostiene hasta el 15 de septiembre, sin embargo, el año pasado, con todo lo sucedido, la actividad llegó hasta noviembre.

Este año, señaló Ochoa, la particularidad es que se enviaron nuevamente las invitaciones para que alumnos de escuelas y colegios visiten el templo, claro, siguiendo estrictos protocolos sanitarios, por lo que las delegaciones serán reducidas.

“Eso nos va a ayudar a poder manejar a la gente dentro de la Catedral”, esgrimió Ochoa y advirtió que el aforo total del templo es de 1200 personas; no obstante, por lo expuesto, todas las celebraciones se llevarán adelante con un máximo de 250 concurrentes.

Respecto a la realización o no de tradicional procesión – cabe recordar, suspendida el año pasado – explicó el Vicario que la situación epidemiológica salteña “no permite proyectar más allá”. 

“Pensar en una procesión con 800.000 personas, hoy, es imposible. Lo que sí, se analiza la salida de las imágenes de la Catedral como se planteó el año pasado”, describió.

Asimismo, precisó que ya se confirmó la suspensión de actividades como el Milagrito y el Milagro de los Jóvenes, actividades que pasan a la modalidad virtual como sucediera en 2020. 

Por último, respecto a las también tradicionales peregrinaciones, Ochoa aseguró que se vuelve una complicación recibirlos en la ciudad, por lo que – indicó – ya se comenzó a trabajar con las parroquias del interior para alentarlas a celebrar el Milagro en los pueblos.