Tensión y angustia

Trabajadores salteños exigen la reincorporación de despedidos y acusan al Gobierno provincial de “militarizar” su lugar de trabajo

 Se trata de los trabajadores de un ingenio azucarero, quienes cuestionan la intervención en el conflicto del Gobierno. “Eligieron el camino de la represión, de la violencia y del abuso de poder contra los trabajadores”, dijeron.

El ingenio azucarero San Isidro, en la localidad de Campo Santo, en eterno conflicto con sus trabajadores
El ingenio azucarero San Isidro, en la localidad de Campo Santo, en eterno conflicto con sus trabajadores

El conflicto en el ingenio San Isidro, ubicado en la localidad de Campo Santo, continuó este lunes con nuevas denuncias de militarización realizadas por los trabajadores, quienes advirtieron sobre el “desproporcionado despliegue” alrededor de la planta por parte de la Policía, mientras mantienen una larga serie de reivindicaciones, como la reincorporación de despedidos y el pago de indemnizaciones adeudadas.

Uno de los portavoces de la protesta, el titular del Sindicato de Obreros y Empleados del Azúcar de San Isidro (Soeasi), Mariano Cuenca, afirmó que los azucareros que permanecen en el predio siguen “apostando al diálogo y la negociación franca entre las partes en conflicto” aunque al mismo tiempo alertó que desde el domingo las instalaciones del ingenio se encuentran rodeadas por la Policía.

“Seguimos apostando al diálogo y a la negociación franca entre las partes en conflicto pero la patronal, de tinte feudal, y sus socios evidentes, se niegan a sentarse a hablar con nosotros”, criticó Cuenca, pero luego planteó que “a pesar de estas condiciones de brutalidad” los trabajadores del ingenio “ratifican su decisión de mantener propuestas de diálogo”, en el marco del “plan de lucha”.

Sobre la historia reciente del ingenio San Isidro, el gremialista indicó que en enero de 2018 la multinacional de origen peruano que por entonces controlaba el ingenio, Grupo Gloria, decidió el cierre de la planta y el despido de 730 trabajadores, para lo cual alegó una “supuesta crisis”, aunque para el gremialista se trató de una realidad “inexistente”. Lo que siguió entonces, continuó, fue que la nueva empresa que se hizo cargo del establecimiento contrató a menos de la mitad de la plantilla para poner en funcionamiento otra vez el ingenio, tras lo cual retomó las exportaciones con la misma cartera de clientes.

Para el sindicato, la supuesta crisis fue una “farsa” utilizada para despedir a centenares de obreros y evitar el pago de la mitad de las indemnizaciones, como asimismo para hacer que los trabajadores reincorporados perdieran la antigüedad. Además, el gremio denunció que la empresa incluyó entre los despedidos a toda la comisión directiva del Soeasi, y también a los delegados.

Desde el domingo, con las instalaciones rodeadas por la Policía, los trabajadores siguen reclamando el pago inmediato y actualizado de las indemnizaciones impagas, el pago de las cuotas sindicales, la apertura de paritarias, el cese de la persecución y la reincorporación de los despedidos.

Por último, Cuenca cuestionó la intervención en el conflicto del Gobierno provincial, al que reprochó por haber elegido “el camino de la represión, de la violencia y del abuso de poder estatal contra los trabajadores y las organizaciones gremiales legítimas”.

Para el portavoz gremial, en vez de acercar a las partes a través de la cartera de Trabajo, para lograr un acuerdo, desde la administración provincial “optan por poner el asunto en manos de Juan Manuel Pulleiro, titular del Ministerio de Seguridad de la provincia”.

“La complicidad del Gobierno provincial con la patronal explotadora comenzó hace tiempo y, para ello, usaron como operador de las maniobras para favorecer a la empresa al ministro de la Producción y Desarrollo Sustentable de Salta, Martín de los Ríos, quien también es presidente del PRO salteño”, cuestionó.