Matías Lammens, ministro de Deportes y Turismo, lanzó una esperanzadora noticia para los fanáticos argentinos. Sería este año, en el último trimestre de 2021.

“Podremos volver a tener público en las canchas para el último trimestre de 2021”, anunció Matías Lammens, ministro de Turismo y Deportes de la Nación, en declaraciones radiales. Con esto los hinchas recobran la esperanza de regresar a los estadios argentinos luego de más de un año y medio sin poder ver a sus equipos.

Si bien no es un anuncio oficial, la declaración se entiende en el marco de la campaña de vacunación contra el COVID-19 que se desarrolla en la Argentina y, por esto, el funcionario hizo la mencionada estimación a expensas de los resultados de la inoculación de la mayor parte de la población para la última parte del año.

Lammens se refirió, además, al traslado de la Copa América a Brasil: “No hacer la Copa América acá fue un acierto porque daba un mensaje confuso, estoy contento con la decisión”, apuntó en dichos al programa Hablemos Todo Hoy, de Radio Metro.

La Eurocopa de la esperanza

Cantos, banderas, bufandas y bengalas de colores. Los alrededores del Puskas Arena de Budapest fueron un hervidero de gente antes del Hungría-Portugal del jueves, que ofreció una imagen inédita en esta Eurocopa: un lleno con 67.000 espectadores en el estadio, donde los tapabocas no son obligatorios.

El recinto, que lleva el nombre del histórico goleador de la selección húngara y española, es la única sede de la Eurocopa que permite el aforo máximo. Hungría es uno de los pocos países que utilizó en Europa la vacuna rusa Spunik V.

La zona alrededor del estadio se cortó ya al mediodía y miles de aficionados partieron en una marcha desde la cercana Plaza de los Héroes, con banderas y bengalas, hasta el Puskas Arena.

Más del 90% de los 60.000 hinchas que llenaron las tribunas eran húngaros, según informó días antes la Federación de Fútbol Húngara (MLSZ).

El uso de barbijos, opcional

Dentro del estadio, el uso de barbijos no era obligatorio, aunque sí recomendable, pero la mayoría del público decidió no ponérselo.

Para poder entrar en el Puskás Aréna los húngaros tenían que presentar su “certificado de protección” que prueba que su portador ha recibido al menos una dosis de alguna vacuna contra el COVID.

Esta medida fue criticada por varios expertos, que señalaron que la primera dosis en sí no es garantía suficiente, ya que la inmunidad se desarrolla al menos siete días después de recibir la segunda dosis.

Actualmente el 55% de la población recibió al menos la primera vacuna y el 44% ha sido inmunizado en forma completa. El Puskás Aréna fue inaugurado en 2019 con un amistoso que Hungría jugó con la Selección de Uruguay, en el que los sudamericanos ganaron (2-1).