La revelación fue hecha por personal de enfermería, que se quejaron, además, de que los usan para hacer campaña.

Tartagal: "La situación del  hospital es grave"Fachada del hospital Juan Domingo Perón de Tartagal.

El viernes se ocuparon todas las camas disponibles para pacientes adultos con COVID-19 y para los pacientes pediátricos que colmaron su propia sala de internación, se improvisaron otros espacios que no cuentan con sanitarios ni agua.

Pero lo peor surgió el fin de semana, cuando los enfemeros se enteraron que se jubila el único anestesista: el médico José Fernández.

“No hay médicos generalistas, no hay pediatras, ahora no vamos a tener anestesista y hay una persecución tan grande a todo el personal de enfermería que ya no sabemos cómo vamos a trabajar. Esto se tiene que saber en toda la provincia, pero no queremos que nuestros nombres se hagan públicos porque nos llaman al orden, nos persiguen, nos sacan de los puestos que ocupamos. Por favor que alguien haga algo por el hospital Perón”, expresó una de las enfermeras que dio su nombre y pidió que el mismo no se haga público.

Los amigos de López

Otra de las enfermeras que habló con El tribuno precisó que “los que dirigen este hospital no están a la altura de las circunstancias y están en el chiquitaje. Si reclamamos por la falta de insumos, de medicamentos, de profesionales, porque renunciaron a los diferentes servicios, en especial en las guardias, el doctor Santiago Payo (actual gerente) nos dice que nosotros reclamamos porque somos amigos de López, en referencia al gerente anterior, que fue sacado por el ministro Esteban”.

“Nosotros le contestamos que trabajamos hace más de 20 o 30 años en este hospital y que hemos visto pasar a muchos gerentes; no somos amigos de ninguno. Porque sabemos que ellos pasan pero nosotros, los enfermeros, somos los que quedamos. Pero están en eso de perseguir gente, en lugar de conseguir lo que el hospital más importante del departamento San Martín necesita para funcionar”, expresó la trabajadora de la salud.

No cambió nada

Otro enfermero, varón, que se desempeña hace más de 20 años en el hospital Perón, aseguró: “Con el cambio de gerencia no se ha solucionado absolutamente nada, por el contrario, el hospital está cada día peor. Una de las primeras medidas del doctor Payo, a quien conocemos de toda la vida por ser tartagalense como nosotros, fue prescindir de los servicios del exgerente, que es anestesiólogo y por todos los medios locales salió a decir que el hospital no lo necesitaba”.

“Para que la población se entere, ya se jubiló el doctor José Fernández y el hospital se quedó sin anestesista. Actualmente están suspendidas todas las cirugías programadas y eso es muy perjudicial para el enfermo, porque solo se atienden las urgencias. Un hospital con la envergadura del hospital Perón no puede funcionar de esa manera. El doctor Payo estuvo en Salta desde el jueves gestionando médicos para las guardias pero vienen un día y se van al otro y quedamos en lo mismo.

Aquí no hay capacidad de gestión, porque si nos quedamos sin anestesista no podemos ni pensar en que a Tartagal vuelvan los especialistas que venían meses atrás de Salta y que dejaron de venir porque el Ministerio de Salud no les quiere pagar”, advirtió.

“Un atentado a la salud”

Otra enfemera con 35 años de servicio agregó: “Han puesto unas carpas del Regimiento 28 que son un atentado a la salud pública para atender allí a los enfermos de COVID-19. Las carpas que de los hospitales de campaña son especiales, porque no es lo mismo un enfermo de COVID-19 que un soldado que sale de maniobras. El año pasado para la primera ola teníamos el hospital de campaña montado en el complejo deportivo de Tartagal y ahora se comenta que por diferencias con la Intendencia, el doctor Payo decidió que se pongan esas carpas en el patio. En Patrimonio está absolutamente todo lo que tenía el hospital de campaña del complejo, que estaba muy bien acondicionado en el que nosotros podíamos trabajar sin inconvenientes. Y lo más importante, podíamos darle un trato digno al enfermo. No puede ser que por diferencias políticas o de lo que sea a los enfermos se los tenga en esas carpas. Le pedimos a los concejales, a los legisladores, a los funcionarios que intervengan en esa situación porque a la gente no se le puede dar esa desatención cuando caigan enfermos de COVID-19”.

Nos usan en campaña

Otra enfermera se mostró indignada con la diputada y pediatra Gladys Paredes: “Como presidenta de la Comisión de Salud hizo todo para que el doctor Payo sea el gerente, pero nunca más se apareció. Ahora que no hay médicos porque renuncian a las guardias, que no tenemos personal de maestranza, que no hay insumos ni de limpieza, ella anda haciendo campaña, atiende y besa a pacientes en diferentes localidades. Nos duele que se use la salud de la población vulnerable para hacer política. Lo que tendría que hacer es luchar para que este hospital esté en condiciones. ¿Qué están esperando como funcionarios y como candidatos?”, se preguntó indignada la mujer. El Tribuno intentó hablar con Payo pero no atendió.

Fuente: El Tribuno Salta