En su debut en Primera, Leo Díaz tuvo muy buenas intervenciones ante Boca en la Bombonera. En la previa, fue saludado por el Pato Fillol.

Las tapadas del arquerito de River y la arenga de Fillol

Leo Díaz, arquero suplente de la Reserva de River, tuvo su bautismo de fuego en la máxima división. Ni más ni menos que un clásico, contra Boca, de eliminación directa. Ante los múltiples contagios por coronavirus en el plantel de River, con los cuatro arqueros de Primera afectados (Armani, Bologna, Lux y Petroli), el chico oriundo de Lanús, de 21 años, debutó en La Bombonera.
Sin nada que hacer en el gol marcado por Tevez, con foul previo a Maidana, Díaz tuvo una correcta respuesta ante un tiro desde afuera en el PT. Y ya en el segundo tiempo, tres buenas respuestas ante el mismo 10 de Boca. En los primeros minutos, se plantó bien y mandó al córner un buen derechazo de Tevez que iba al arco.
Y ya promediando el segundo tiempo, dijo nuevamente presente ante una escapada de Tevez. Mano a mano, que el joven 32 de River le adivinó al Apache, evitando una nueva caída de su arco. Importantísima, porque apenas un ratito después, llegó el empate de Julián Álvarez. Y a los 39, otra ante el propio 10 de Boca, ahogándole el 2-1. Decisivo.
Finalizados los 90 minutos, fue saludado y felicitado por todos. Especialmente por Gallardo, quien lo abrazó como un padre a un hijo antes de los penales.
Nacido el 27 de enero del 2000 en Lanús, Díaz llegó a las Infantiles del club de Núñez a los siete años, desde el club Ateneo, y de la mano del Tano Nanía, un gran captador de talentos. Se consolidó en Inferiores y el año pasado fue subcampeón en la Libertadores Sub 20. Los que lo conocen destacan la tranquilidad que transmite bajo los tres palos con su 1,80 metro y su buen juego con los pies (es diestro). Especialista en atajar penales, la personalidad que demostró desde chico lo llevó a formar parte de los planteles Sub 15 y Sub 17 de la Selección Argentina, donde ya fue campeón.