Es un atajo que toman los vecinos de Aguas Calientes para llegar a Güemes.

 Alerta en Madre Vieja por los pasos clandestinos desde JujuyContador Marcelo Lazarte y el coordinador general del COE Gemes, José Mazzucco.

Los vecinos de Madre Vieja, un paraje perteneciente al municipio de General Güemes, ubicado a unos 12 km de la ciudad y a pocos metros del límite con la provincia de Jujuy, se mostraron muy preocupados por el constante ir y venir de personas con domicilio en el municipio de Aguas Calientes (Jujuy), quienes hacen uso de un paso clandestino para sortear los controles ubicados sobre la ruta provincial Nº 10. 
Estas personas buscan llegar hasta General Güemes por diversas razones, debido a que Aguas Calientes, una localidad que recién este año pasó de ser una comisión municipal a ser un municipio, y aún tiene muchas carencias, razón por la cual muchos de sus ciudadanos deben acudir a Güemes en busca de un servicio de salud, por compras o por la venta de sus propios productos.
La relación entre estas dos localidades siempre fue muy estrecha por la cercanía entre ambas. La situación de pandemia a nivel global y el hecho de que Jujuy haya regresado a la fase 1 hizo que se generara un impedimento para ingresar desde esa provincia a Salta, cortándose abruptamente esta relación.
Aguas Calientes tuvo un importante incremento de casos de COVID-19 en las últimas semanas, este martes 27 se informaron sobre seis nuevos casos, lo que trajo como consecuencia el incremento de los controles por parte de Güemes. 
La imperiosa necesidad de los vecinos jujeños por ingresar a Salta hace que busquen la forma de sortear los controles, según la información brindada por los vecinos de Madre Vieja en una reunión con el COE municipal. Existe un camino clandestino que es usado para llegar a Güemes, “vienen por la ruta 10 y antes de llegar al puesto de control se salen de la ruta hacia la izquierda para continuar por medio de una finca, caminan bastante hasta rebasar el puesto de control salteño y regresan a la ruta, desde allí llamaban un remís para llegar a Güemes, o si se trasladan en moto continúan su camino hasta la ciudad”, manifestaron los vecinos del asentamiento de Madre Vieja, quienes son testigos diarios de todo el movimiento en el lugar.
Agregaron: “Lo que nos preocupa es que no sabemos si son o no positivos de COVID-19, podrían llevar el virus y generar un gran problema, por esa razón les pedimos que hagan algo para evitar que sigan pasando porque es mucha la gente que lo hace”. 

 Medidas
Para poder evitar que este desplazamiento clandestino continúe, el municipio se comprometió a tomar algunas medidas en forma inmediata: “Lo primero que vamos a hacer es correr el puesto de control hasta el lugar donde las personas vuelven a ascender a la ruta 10, de esta manera vamos a evitar que puedan pasar. Por otro lado, vamos a iluminar mucho mejor el sector de la curva de Madre Vieja y a colocar conos de seguridad. Con respecto a los vecinos de este asentamiento vamos a identificarlos para que puedan circular con libertad”, fue el compromiso asumido por el secretario de Gobierno, Marcelo Lazarte.

Puras fincas
El sector que rodea a Madre Vieja está conformado por fincas, allí trabajan peones rurales que provienen tanto de Salta como de Jujuy. Para no impedirles el traslado hacia sus puestos laborales debido a que se trata de personal indispensable se conformó un padrón con los nombres de dichas personas, quienes transitan en calidad de exceptuados. Por la precaria forma de vida de algunas familias residentes en el asentamiento de Madre Vieja y por su proximidad con Jujuy se los considera grupo de riesgo, por esa razón desde el COE hubo un compromiso de incrementar la asistencia social, los controles y fumigar.