Entre cigarrillos, juegos de sábanas y otros elementos la Policía infraccionó a un hombre que no supo cómo justificar lo que llevaba.Parte de la mercadería secuestrada ayer en Tartagal.

Ni la cuarentena ni los distintos controles pueden parar a los audaces contrabandistas capaces de arriesgar hasta lo que no tienen para trasladar la “mercadería”. Como todos los fines de semana de los últimos tres meses, efectivos llevan a cabo diversos operativos en el marco de la pandemia por el COVID-19, en esta oportunidad el hecho se registró en el norte provincial, sobre la ruta nacional 34 donde los uniformados descubrieron el traslado de un vehículo repleto de objetos valuados en más de 70.000 pesos.

El procedimiento se concretó durante la mañana de ayer sobre ruta nacional 34, altura del paraje Cuña Muerta, en la ciudad norteña de Tartagal. Se trató de un operativo donde trabajaron de manera conjunta personal de la Vial, Bomberos y de la Dirección Regional número 4 quienes, al momento de controlar un automóvil observaron muy nervioso al conductor.

Por la situación, quienes llevaban a cabo el control decidieron efectuar un registro minucioso en el rodado, observando en el baúl una gran cantidad de paquetes de cigarrillos, acolchados y ropa de cama, entre otros objetos. Hay que señalar que por ejemplo los cigarrillos en las últimas semanas y en el marco de la pandemia habían subido de manera considerable su valor, lo que provocó que más de uno se inclinara al contrabando de dicho producto.

Presumiendo que se trataba de elementos de contrabando se le solicitó al conductor documentación que acreditara la legal procedencia de la mercadería, el hombre manifestó que no contaba con ningún papel.

Se procedió al secuestro de 133 paquetes de cigarrillos, guantes, juegos de sábanas y frazadas, entre otra mercadería, labrándose la infracción correspondiente por la ley de Aduana, mercadería que se encuentra valuada en $70 mil.

Las actuaciones quedaron a cargo de la Fiscalía de Tartagal.