CADA DÍA SON MÁS. Boca busca duplicar la cantidad de socios con un proyecto innovador para el fútbol argentino.

Unos sueñan con defender la camiseta. Otros buscan emular a sus ídolos y están los que quieren darle el gusto a un familiar. La lista de figuras internacionales que en los últimos meses reconocieron sus ganas de jugar en Boca es extensa. La breve experiencia del italiano Daniele De Rossi contagió a muchos colegas que confesaron sus deseos de jugar en La Bombonera.

Paulo Gazzaniga, arquero de Tottenham, admitió ser hincha. “Me gustaría jugar algún día en el club, pero en estos momentos está (Esteban) Andrada y lo hace muy bien”, señaló. Su colega Gerónimo Rulli (Montpellier, Francia), contó que su mamá es hincha fanática de Boca y desea verlo jugar en el club. “No sé si algún día se lo podré cumplir, pero lo intentaré”.

“Boca es otro mundo”, señaló Lukas Podolski (Antalyaspor, Turquía). El internacional alemán le pidió a su amigo Carlos Zambrano que le abra las puertas del club. “El club es muy querido en Europa”, contó el defensor peruano.

Los brasileños también sienten una atracción especial por el “Xeneize”. Felipe Melo (Palmeiras) festejó el título de la Superliga como un hincha más y Dani Alves (San Pablo, Brasil) reconoció que le gustaría despedirse en La Bombonera. “Ustedes saben del cariño que yo tengo por Boca” comentó. El uruguayo Edinson Cavani quiere emular a su ídolo Sergio “Manteca” Martínez. “Hacer un gol y celebrarlo con los hinchas en el alambrado como hacía él es mi sueño”, admitió el delantero cuyo contrato con PSG se vence en junio.