Preocupa a los docentes del norte que no todos los chicos tienen acceso a la tecnología.

Escuelas rurales aún  no reciben las cartillas

El 20 de abril el Ministerio de Educación de Salta anunció la distribución de 170 mil cartillas enviadas por la Nación para primarios y secundarios públicos. Pero entonces los cuadernillos ya llevaban por lo menos 10 días de haber llegado a la provincia. La demora en la entrega preocupa porque los días avanzan y este material que está para ser repartido podría ser la única posibilidad de muchos chicos de aprender y hacer tareas.

El jueves pasado, 10 días después del inicio de entrega y 20 desde que llegaron, las escuelas Martín Mainoli de Atocha y José Manuel Estrada de San Lorenzo recibieron los materiales. Hasta allí llegó el titular de la cartera educativa, Matías Cánepa. Dos días antes se había distribuido a padres de niñas y niños de la escuela Nuestra Señora del Milagro de barrio Limache. En estos casos se entregaron las cartillas 1 y 2 juntas porque así las recibieron, además de los kits escolares. Estos consisten en útiles escolares básicos para inicial y primaria, son 250 mil los módulos a entregar.

Los materiales seguirán llegando esta semana a otras escuelas de la ciudad, pero hay lugares donde todavía no se sabe si van a recibir o no las cartillas de Nación, como por ejemplo en la escuela San Isidro Labrador de la localidad de Tartagal, donde son muchos los chicos que no acceden al acompañamiento virtual. “Al norte provincial no llegaron las cartillas impresas, sí en PDF, hubo que imprimir y dejar en alguna fotocopiadora para que los padres que puedan saquen fotocopias”, comentó la docente Cinthia Vuistaz, haciendo hincapié en el problema de accesibilidad a internet.

“Habría que buscar la manera de resolver esto, armamos grupos de WhatsApp y de Clasroom, pero muchos chicos no tienen internet y no hay forma de trabajar con ellos”, añadió.

En escuelas de San Antonio de los Cobres tampoco llegó el material y algunas maestras optaron también por imprimir y dejar en fotocopiadora, lejos de la intención del Gobierno nacional, de querer generar un gasto extra a padres o docentes, que es lo que se repite en programas educativos de la Televisión Pública. Una directora de un paraje de la zona consultó en la oficina municipal del pueblo, debido a que supuestamente los municipios iban a colaborar en la distribución, pero no le dieron respuestas. Lo llamó por teléfono en reiteradas oportunidades al intendente, pero no pudo comunicarse. No le quedó otra que imprimir parte de la cartilla digitalizada. El objetivo de la Nación de que los chicos que no tienen acceso a la tecnología, a lo largo y ancho de la Argentina, tengan en sus manos las cartillas de estudio lo antes posible no se está cumpliendo como debería ser. El territorio provincial es disperso y tiene lugares de muy difícil acceso, lo que dificulta la entrega de material.

Algo que no está muy claro es quiénes van a recibir el material en la provincia, la idea original de llegar a las niñas, niños y adolescentes que no pudieron ni podrán realizar actividades escolares durante la cuarentena obligatoria porque no tienen internet, una computadora o un celular al parecer no es tan así. En las escuelas de barrio Limache, Atocha y San Lorenzo, hay salas y grados completos que recibieron los cuadernillos en cuestión. Claro, se sabe que en un mismo grupo de una misma institución se dan distintas situaciones educativas y sociales, hay chicos que tienen continuidad y otros que no. Los alumnos de la escuela Antártida Argentina, del paraje El Chorro, ubicado en Salvador Mazza, donde se llega por Bolivia, aún no tienen los cuadernos elaborados por Nación y las maestras hacen lo que pueden a un mes y medio de suspenderse las clases presenciales.

“Sabemos que la escuela es irremplazable y que los padres no pueden transformarse en docentes y por eso valoramos el esfuerzo que cada familia está haciendo para ayudar a los chicos a ejercitarse”, destacó el ministro hace unos días.