Especialistas en adicciones afirman que es de esperarse un aumento de la ingesta de bebidas alcohólicas cuando finalice el aislamiento.

UN RIESGO. El consumo de alcohol puede traer aparejado un aumento de la violencia entre los jóvenes.

Con la cuarentena, boliches, pubs y bares de toda la provincia (y del país) se vieron obligados a cerrar sus puertas desde marzo y aún no tienen fecha de apertura. Durante este lapso atípico de aislamiento tampoco pudieron realizarse los populares “jornales” ni las “juntadas” privadas. Esto, sin embargo, no fue impedimento para que muchas personas continúen su acostumbrada ingesta alcohólica semanal. Muchos utilizaron las plataformas online a su alcance para disfrutar de un rato con amigos, y aprovechan esos momentos para beber sus tragos preferidos.

No obstante, el consumo de alcohol en cuarentena puede sacar a la luz una costumbre poco sana. La de tomar bebidas alcohólicas siempre que encuentren oportunidad. Y los problemas que devienen del consumo del alcohol.

Nadie sabe a ciencia cierta qué sucederá respecto del consumo de alcohol cuando, en primer lugar, se flexibilicen las medidas restrictivas, y en segundo término, cuando se dé por terminada definitivamente la cuarentena. Aunque los expertos esperan que el consumo aumente notablemente, por lo menos durante los primeros meses.

Gustavo Marangoni, especialista en tratamiento de adicciones, explica que la ingesta de alcohol tiene varias etapas antes de llegar a la adicción. “La etapa anterior se conoce como ‘bebedor problema’, que es el que toma alcohol porque siente la necesidad de cambiar un estado interior de malestar”, expresó.

En nuestra sociedad, esa etapa se ve reflejada en el uso de una frase común: “vamos, necesito un trago”.

Uno de los factores que hacen que el alcohol sea tan consumido, además del hecho de tratarse de una sustancia legal, es que existen numerosos elementos motivacionales que empujan a su consumo.

“Uno puede tomar cuando está nostálgico, alegre, socializando o según sienta casi cualquier emoción. Esto pone de manifiesto la versatilidad química del alcohol en nuestro cerebro”, señaló el experto.

Marangoni, que asiste con su trabajo a los hogares de Cristo, donde se realizan reuniones de Alcohólicos Anónimos, dijo que el consumo en los jóvenes aumentó durante la cuarentena. “Los chicos están encontrando cómo juntarse y tomar, y aunque tratan de disimularlo, los delata la euforia”.

Tal vez, para quienes no beben, no hubiera sido realmente necesario que los locales de venta de alcohol hayan permanecido abiertos durante el aislamiento social, ya que no implicaban algo imprescindible para la vida, como la comida o los insumos médicos. Sin embargo, para Marangoni, que estos locales no hayan trabajado durante la cuarentena hubiese sido un error. “lo único que generaría el cierre de los locales de dispendio de bebidas alcohólicas sería un crecimiento del mercado negro y el aumento de los precio pero, como se vio en otros períodos de la historia, no serviría para evitar el consumo”.

El problema de esto radica en la reacción que pueda tener la sociedad una vez que finalice la cuarentena, cuando los niveles de consumo se incrementen repentinamente. “En las semanas próximas al final de la cuarentena va a haber un pico de consumo de bebidas alcohólicas, pero no se va a hacer un hábito”, reflexionó Marangoni.

Aunque ese pico dure sólo algunas semanas, cabría pensar en la posibilidad de que se generen incidentes que puedan derivarse de aquella ingesta excesiva.

Tal es así que Ramiro Hernández, director del Programa Universitario para el Estudio de las Adicciones (PUNA), junto con su equipo, trabajan para adaptar el programa “A la par” (que busca concientizar sobre los efectos del alcohol) a un formato online, para seguir trabajando con los jóvenes durante el aislamiento.

“Por medio de nuestro servicio de comunicación telefónica y digital recibimos alrededor de 20 consultas por día. El 70% de esos llamados son por consumo problemático, y la mayoría de ese consumo es el alcohol”, indicó Hernández.

Aunque el futuro sigue siendo algo incierto para todos, el profesional afirmó que espera un aumento de la ingesta cuando termine el período de aislamiento. “Es una tendencia que ya se venía viendo, de hecho Argentina ya es la primera en consumo de alcohol de América según la Organización Mundial de la Salud (OMS), y cuando termine la cuarentena va a continuar en ese sentido.”

Lilian Delgado, que está al frente del Servicio de Prevención y Asistencia de las Adicciones del hospital Avellaneda, coincidió con el resto de los profesionales consultados: va a aumentar la ingesta alcohólica una vez que termine la cuarentena.

“Se trata de una cuestión cultural. Cuando las personas se juntan, aunque sea virtualmente, la mayoría de las veces lo hacen mediante el consumo de bebidas alcohólicas, como si no pudiesen divertirse sin alcohol” analizó Delgado.

El hecho es que el alcohol, como lo han demostrado numerosos estudios, es la puerta de entrada a otras drogas. Y un incremento intensivo de su consumo en las semanas posteriores al término de las medidas restrictivas podría generar que más jóvenes avancen en el mundo de las drogas.

Delgado sostuvo, al igual que Marangoni, que fue correcto permitir que los locales de venta de alcohol continuaran abiertos. “No hay que apelar a la prohibición. La idea es ayudar a que la persona saque de sí un entorno lejos de la sustancia”, indicó.

Según el toxicólogo Alfredo Córdoba, como aumentaron los casos de violencia intrafamiliar, y el alcohol está muy relacionado con esos casos de violencia, es muy probable que se haya incrementado la ingesta.

Advertencias

Córdoba no dejó dudas en su opinión respecto de lo que sucederá luego del aislamiento: “va a aumentar la ingesta alcohólica”.

Este incremento podría traer aparejados, como se ha visto en los ambientes de consumo de alcohol desenfrenado, mayores casos de violencia en las calles, además de las enfermedades que derivan de la ingesta de esta sustancia.

En este sentido, la OMS, desde su página oficial, enumera una lista de los problemas causado por el uso nocivo de las bebidas alcohólicas en el mundo. Por ello, serán importantes las prevenciones que deberán tomarse para que la sociedad en su conjunto no se vea afectada por los problemas que esto genera. (Producción periodística: Homero Terán Nougués)

Fuente: La Gaceta Tucumán