El eclipse lunar de Luna Roja es uno de los fenómenos astronómicos más raros y atractivos de la tierra.

Espectacular imagen del eclipse lunar de Luna roja del 27 de julio de 2018. El más largo del siglo XXI.

Espectacular imagen del eclipse lunar de Luna roja del 27 de julio de 2018. El más largo del siglo XXI.

Como si hubiera sido sorpresivamente apuñalada por algún dios del universo, de pronto la Luna parece cubrirse de sangre. Roja. Así se la ve desde la Tierra. Roja y brillante…quizá aún más imponente que con su palidez habitual. Pero por más mágico o misterioso que esto pueda parecer, el eclipse lunar de Luna Roja tiene una explicación más simple y científica. Menos pasional, si se quiere. ¿Por qué y cuando sucede un fenómeno tan especial?

Esta clase de eclipse se produce cuando la Tierra se interpone entre el Sol y la Luna. Entonces, lo extraordinario. La Luna se vuelve de fuego. Y aunque este suceso dure solo un tiempo determinado, un par de horas tal vez, y los físicos insistan en avisar que esa dramática tonalidad se debe a las luces que la atmósfera de la Tierra deja pasar hacia la Luna…la sensación de que algo fantástico sucede en el cosmos es difícil de controlar.

¿Por qué se produce el eclipse de Luna Roja?

En griego la palabra “eclipse” quiere decir “desaparición” o “abandono”. Desde la Tierra se ve cómo la luz de un cuerpo celeste desaparece por un breve tiempo al ser tapado por otro. Por ejemplo, un eclipse solar, el más común, sucede cuando el Sol, la Luna y la Tierra se alinean de manera tal, que la Luna tapa el paso de la luz del Sol hacia la Tierra.

En el caso del eclipse de Luna, es la Tierra la que se interpone entre el Sol y la Luna. Pero hay diferentes tipos de eclipses lunares, según se trate de la Luna entera o parcial.

Foto sacada desde el aeropuerto de Tokio, Japón, con el avión de Air France volando bajo la Luna roja del 28 de septiembre de 2015.

En el caso del eclipse de Luna Roja, es la atmósfera de la Tierra, que se extiende unos 80 kilómetros más allá de la superficie terrestre, la que actúa como un filtro que sólo deja pasar la luz rojiza y anaranjada. Las partículas atmosféricas inhiben las luminiscencias blancas del sol y solo proyectan la luz roja, que reinventa la Luna, originando un verdadero fenómeno visual. Es algo parecido a lo que sucede con las tonalidades rosas, naranjas y rojizas del cielo al atardecer o al amanecer.