Para hacer un pantalón tipo jean se necesitan 3.781 litros de agua, teniendo en cuenta la producción de algodón, la fabricación, el transporte y el lavado.

El jean es una de las prendas que casi todo el mundo utiliza. Pantalones, vestidos, camisas, camperas, e incluso las carteras del producto que fabricó Levi Strauss hace más de 145 años, son hoy la tela más popular del mundo. Sin embargo, también es una de las más contaminantes de nuestro placard.

Desde que se confecciona hasta que se desecha, un solo pantalón de dénim (término en inglés con el que se lo conoce en el mundo) utiliza alrededor de 11.500 litros de agua (a los que hay que agregarle los 8 mil que se gastan para producir el tejido de algodón).

El estudio sobre el impacto del jean en el medioambiente

En el año 2017, la Agencia de Medioambiente y Control de Energía de Francia (Ademe), realizó un informe elaborando sus proyecciones en base a un solo pantalón fabricado en tejido dénim de 666 gramos, hecho con un metro y medio cuadrado de tela, que tiene un ciclo de vida de cuatro años y que se lava cada tres usos.

El estudio dividió la vida de la prenda en tres fases: la producción del tejido de algodón, la elaboración propiamente del jean y su ciclo de vida posterior una vez en nuestro clóset.

La primera de ellas es la que más contamina al medio ambiente. Al mismo tiempo, se estima que el tejido es responsable del 10% de los pesticidas y de cerca de 25% de los insecticidas utilizados en todo el mundo al año. La elaboración de la prenda utiliza 3.781 litros de agua, generando 13 kilogramos de emisiones de CO2 en su fabricación.