Aparecieron casos de salmonella y los médicos lo atribuyen al agua. Hay exceso de cloro y turbiedad luego de la interrupción del servicio.

A diario, la mitad de los vecinos no tiene agua por los cortes

Un vecino muestra la turbiedad del agua en un recipiente después de un corte.

En medio de constantes cortes de servicio del agua, y ahora la energía eléctrica, surgen datos escalofriantes sobre la calidad del liquido que consumen los rosarinos. Además de los elevados casos de gastroenteritis, comenzaron a aparecer casos de salmonella. Todo es producto de las bacterias y parásitos.

No hay seguridad en lo que consume la población urbana de esta ciudad. Se estima que la calidad del agua no es apta para el consumo, menos su potabilidad. Estos índices trascendieron en las últimas horas a raíz de un informe detallado que recién dará a conocer hoy el sector de Atención Primaria de la Salud (APS) del hospital Joaquín Corbalán sobre el balance del trabajo sanitario desarrollado con alrededor de 30 mil vecinos de esta ciudad.

Entre otras situaciones de prevención, se consignará de forma especial los problemas que surgen por el servicio del agua en general. Desde el exceso de cloración y hasta la constante turbiedad; ambos datos son perjudiciales y hasta nocivos para la salud.

“Por ahora no podemos dar muchos datos; de todos modos, existe preocupación en el equipo de salud por la aparición de algunos casos de salmonelosis en la población. La situación está controlada, pero es evidente que la calidad del agua no ayuda a frenar los problemas de salud que estamos teniendo con la población”, contó a El Tribuno Atilio Morales, jefe de APS de Rosario de Lerma.

Los informes de atención primaria de la salud, que son públicos, señalan que el 50 por ciento de la población rosarina no tiene un servicio constante del agua. Es decir que sufre de cortes de forma recurrente. Por otro lado, la turbiedad este año llegó a la totalidad de la población.

“La calidad de agua influye en la población. Hacemos un trabajo sobre 40 secciones de la ciudad y detectamos los mismos problemas por el agua como causa principal”

Sobre la cloración, El Tribuno pudo acceder a un permonerisado detalle de los relevamientos efectuados por personal de salud en las redes de cañerías de la ciudad y los resultados son preocupantes.

El cloro permitido por litro de agua es de 0,20 a 0,50 miligramos para tener un servicio apto para el consumo humano. En algunos barrios, estos niveles de cloración llegan a 0,80 de cloro por litro.

Este exceso también es perjudicial para la salud. Provoca tantos problemas como cuando falta cloración. El servicio del agua sigue siendo cuestionado en esta ciudad. Los cortes del servicio por reiteradas crecidas del río, en donde están los drenes captadores de agua en condiciones, pone de manifiesto una red general de distribución obsoleta y sin mantenimiento adecuado.

El informe que dará este viernes el hospital Joaquín Corbalán hará hincapié en el agua que consumen los vecinos de esta ciudad. En Rosario de Lerma, por lo visto, el agua no es apta para el consumo y no cumple con los parámetros de control para ser potable.

Desde mitad de año, los vecinos vienen reclamando por el servicio del líquido elemento. Se han producido alrededor de una docena de cortes hasta fin de año, y en todos los casos la normalización del servicio generó turbiedad.

El exceso de cloro en el agua y sus consecuencias

El cloro permitido es de 0,2 a 0,5 mg/l. Hay pruebas donde llega a 0,8 mg/l.

El cloro permitido por litro de agua es de 0,20 a 0,50 miligramos para tener un servicio apto para el consumo humano. En algunos barrios de Rosario de Lerma y luego de los cortes del servicio que son diarios en distintas zonas, estos niveles de cloración llegan a 0,80 de cloro por litro. “Este exceso también es perjudicial para la salud”, advirtieron las autoridades sanitarias. 

La Organización Mundial de la Salud reconoce que el exceso de cloro en el organismo humano puede causar complicaciones como la acidosis metabólica, cuadros intensos de cefalea, confusiones mentales e hiperventilación. 

Exactamente por eso, determinan un volumen seguro y recomendado de ingesta de cloro diaria por diferentes individuos -hombres, mujeres y niños- evitando esas complicaciones no deseadas. 

Los filtros capaces de eliminar el exceso de ese compuesto químico en el agua, pueden ayudar a solucionar estos problemas, pero no todos los vecinos tienen acceso a estos equipos que normalmente tienen un alto costo. 

El consumo de cloro, sin embargo, es visto por la Organización Mundial de la Salud como importante en el tratamiento del agua, siempre que en volúmenes seguros. Cuando se superan estos volúmenes, el riesgo de intoxicación con el producto es relativamente alto.

Fuente: El Tribuno