El presidente Macri dictó un decreto y el Instituto Nacional de Promoción Turística perderá 4 mil millones de pesos de su presupuesto

El turismo nacional recibe sobre el final del mandato del presidente Mauricio Macri un duro golpe a su presupuesto. El sector supo convertirse para la Argentina en una de las modernas industrias a partir de la puesta en valor de sus lugares más emblemáticos. Además lograr una difusión que captó el interés de un público internacional y generó millones de dólares en concepto de divisas.

Decreto y quita de presupuesto

Por lo tanto, a pesar de todo lo mencionado sobre el significado económico, social y cultural del turismo, mediante el Decreto de Necesidad y Urgencia (DNU) Nro 740/19, el gobierno de Macri dispuso una polémica medida, que los distintos Organismos del Estado constituyan “una aplicación financiera gratuita a favor del Tesoro Nacional”. Como resultado el Instituto Nacional de Promoción Turística (Inprotur) perderá la suma de 4 mil millones de pesos de su presupuesto.

Los especialistas del sector explican que el decreto presidencial es violatorio de la Ley Nacional de Turismo. Esta legislación en su artículo 21 establece que en caso de que exista un remanente presupuestario y no utilizado al fin del cierre del ejercicio anual, el mismo pasará a integrar el presupuesto del año siguiente y no puede ser utilizado con otros fines.

Meyer: “Falta de política de Estado”

Por lo tanto, el presidente Mauricio Macri, decidió echar mano de la caja del Turismo para proveer a su alicaída economía y pagar servicios de la deuda externa entre otros con esa importante suma de dinero. Este es un escenario muy distinto a aquella “potencia” que generó trabajo genuino y constituyó un fenómeno social y cultural durante anteriores gobiernos y bajo la gestión del exministro Enrique Meyer.

Precisamente, Meyer expresó sobre la noticia: “En un contexto de profunda crisis, la medida evidencia otra vez la falta de política de Estado”. “Las consecuencias redundan en lo que venimos viendo: pérdida de presencia que perjudica no sólo a las provincias, a los municipios, al sector privado, y a los cientos de miles de empleos directos e indirectos que genera la actividad turística, sino también compromete gravemente la gestión de arranque del próximo gobierno”, analizó con precisión el primer ministro de Turismo de la historia .