El DT abrió una puerta a su salida. En principio, continuará hasta diciembre.

La frase de Alfaro cayó como una bomba tras la eliminaciónDolido. Muy dolido. Así estaba Alfaro después del partido. Así de afectado, acaso, fue a la conferencia de prensa. Así fue que dejó la frase que sacudió a todos. Primero, hablando en pasado. “Me siento orgulloso de haber estado en Boca”, dijo.
Y después, abriendo la puerta de salida: “Quiero terminar los partidos que nos faltan, irme a mi casa y recuperar mi vida”. Esa última declaración fue, claro, lo que más sorprendió a la dirigencia y a la dirección deportiva. Lució entregado. Está claro que hay que poner esa frase y todas las demás en contexto. “Estaba con bronca, hay que esperar”, dicen en el club. “Se cansó de la sangría mediática. Hoy está más cerca de la casa que de seguir, como dijo”, cuentan también quienes están cercanos al entrenador. Pero todo está en veremos. Hasta diciembre, al menos, el entrenador va a continuar. Aunque se sabe: en Boca seis partidos y 50 días es una vida.
Por todo, será clave el correr de las horas. Cómo Alfaro y sus jugadores vayan asimilando este nuevo golpe. En lo deportivo y en lo anímico. Y cómo se vaya manejando la dirección deportiva. Nicolás Burdisso, conforme con el trabajo del DT, con la reconstrucción que hizo de un escenario muy difícil como fue el pos-Madrid, quería renovarle contrato antes de la semifinal. Justamente, para que no se lo mida por esta serie. Pero ni el presidente Daniel Angelici ni el propio Alfaro entendieron que era el momento. Y la realidad es que también todo dependerá de las elecciones del 8 de diciembre (la fecha se confirmará en estos días).
Si el oficialismo gana, esto asegurará la continuidad de Burdisso como manager y, acaso, las chances de Alfaro crezcan. Aunque hay que ver también qué quiere el entrenador y, sobre todo, la capacidad de supervivencia en este tiempo con el equipo eliminado de la Libertadores y a manos de River. “Si se fue desgastando con chances de ser finalista, hay que ver cómo sobrelleva lo que queda del torneo sin ese incentivo y sabiendo que, aunque termine el año primero en el torneo, eso no va a alcanzar”, cuentan en el club.
Es cierto, en cualquier otro contexto, un entrenador que va puntero en la liga y que puso al equipo entre los cuatro primero de América después del golpazo de Madrid, habría hecho méritos suficientes para una renovación inmediata. Sin embargo, la eliminación otra vez a manos de River es lo que derrumba ese panorama.
Después, claro, entran en juego otros factores. Las críticas que recibió el DT por su planteo en el Monumental. Se machacará, en ese sentido, sobre que no dio la talla de entrenador de Boca en ese juego. Pero, en definitiva, todo se limita a River. Y si esa es la medida de todas las cosas, el escenario es complicadísimo. Porque el equipo de Alfaro, antes, supo pasar a Paranaense y Liga con autoridad y contundencia.
Pero en definitiva, si bien las elecciones definirán el futuro político, pero sobre todo deportivo del club (esto es, la continuidad para Alfaro, para Tevez e incluso para la dirección deportiva), lo que más sorprendió puertas adentro fue la frase de Alfaro, que sonó a despedida.