Una caída estrepitosa del 50% de los votos que recibió en las PASO de agosto, cuando iba en la misma boleta de Cristina Fernández.

osolevy

El exintendente de Tartagal, diputado nacional y candidato a senador nacional y a gobernador de Salta, Sergio “Oso” Leavy si bien se alzó con el triunfo en la interna del Frente de Todos, tuvo una performance que preocupa por estas horas al Instituto Patria.

El dirigente con policandidaturas, obtuvo casi 334.000 votos en las elecciones PASO del 11 de agosto cuya boleta papel llevaba a la fórmula Fernández Fernández, en una interna desigual en la que su única competidora, Elia Fernández, no llevaba a los precandidatos presidenciales, lo que le otorgó un triunfo contundente, además de haber logrado previamente proscribir a Javier David.

Sin embargo, transcurrido menos de dos meses y ante una nueva contienda electoral de la que participaba el Oso, en elecciones internas con Miguel Isa por la gobernación, los votos del -también- diputado nacional cayeron de manera estrepitosa a menos de la mitad, anotándose solo 161.500 sufragios, sin poder retener el 50% de lo obtenido cincuenta días antes, y aún así dejando en camino al vicegobernador. De esta manera, Leavy se distanció, además, por encima de Alfredo Olmedo con una diferencia de 30 mil votos pero muy por debajo de Gustavo Sáenz, quien se quedó con 130.000 más que el legislador nacional.

Sergio Leavy, en tanto, con números cómodos para lograr la mayoría para el Senado de la Nación el próximo 27 de octubre se resistió en explicar qué será de su futuro político, al ser consultado por Aries; mientras, José Vilariño espera por el guiño para ver si concentrará la vacancia que le prometió Leavy en el Senado o si la traición jugará una mala jugada al exfuncionario provincial.

Por su parte, el perdedor del espacio, Miguel Isa, sugirió que “si quiere jugar fuerte, debe renunciar a la candidatura a senador e ir por la gobernación”.

La dicotomía en la que se planta Sergio Leavy, producto de la ceguera de soberbia que le otorgó el primer triunfo, lo confunde y aún no tiene definiciones claras.