31 DE MAYO 2019 – 02:31 Héctor “Gallo” Capuzzelo es sumamente conocido por su carro, tirado por un caballo, en el que distribuía el producto de su tambo por las calles de Metán hasta hace poco años.

El presidente Macri saludó en persona al lechero Capuzzelo

“Gallo querido, me dicen que sos el lechero más famoso de Metán. Soy Mauricio Macri, te quería saludar y en nombre tuyo pedirte que saludes a todos los vecinos y felicitarlos por el aniversario. Y vamos eh, vamos que cada vez exportamos más leche y cada vez vamos más para adelante. Fuerza”, dijo el presidente en un mensaje que rápidamente se viralizó a través de WhatsApp y las redes sociales.

El destinatario fue Héctor Andrés “Gallo” Capuzzelo, quien tiene 76 años y desde hace 59 distribuye la leche de su tambo a los vecinos de Metán recorriendo las calles.

Durante 55 años hizo el reparto en un carro pintado con los colores del club de fútbol de sus amores, River. El carro, tirado por un caballo, era un verdadero atractivo, ya que todos los niños y hasta mayores querían dar una vuelta en el carrito lechero de “Gallo” Capuzzelo, que recorría los distintos barrios de la ciudad.

Debido a un problema de salud, tuvo que abandonar esa forma de reparto hace cuatro años y comenzó a hacerlo en una pequeña camioneta.

“Es un orgullo que un presidente de la Nación me salude a mí y a mi familia y que me pida que también salude a todo Metán por el aniversario de la ciudad, que fue el pasado 26 de mayo”, dijo Capuzzelo a El Tribuno.

San José de Metán no tuvo fundación. Surgió cuando la Iglesia fracciona el curato de Rosario de la Frontera y crea el de San José de Metán, tomando el nombre del pueblo más antiguo, Metán, y de la advocación de San José, venerado en distintos lugares de la zona.

La honorable representación de la provincia, mediante decreto aprueba la división del curato el 3 de noviembre de 1859, lo que es ratificado por el Gobierno de la provincia, a través del decreto firmado por el entonces gobernador Manuel Solá el 9 de noviembre del mismo año, instituyendo como departamento al nuevo curato de San José de Metán.

Los festejos por el 160 aniversario de San José de Metán se realizaron el domingo pasado, con una tora gigante de más de 800 kilos que disfrutó la comunidad en la histórica Villa San José.

“Me sorprendió mucho este saludo del presidente. Llevo 59 años haciendo este trabajo sin parar. Para mí ser lechero es un orgullo. Nunca me hubiera imaginado que Macri me hiciera este agasajo”, destacó “Gallo”.

“Hace cuatro años tuve que dejar el carro que tanto amo por prescripción médica, porque tengo un problema en la cadera y no puedo tener la misma actividad de antes, por eso ahora hago el reparto en mi camionetita”, destacó Capuzzelo.

Recordó que cuando Macri era candidato a presidente fue a visitar Metán y que se lo presentó la actual diputada del PRO, Gladys “Pichona” Moisés. “Macri en esa oportunidad quería dar una vuelta en mi carro, pero no estaba en condiciones, por eso no lo pudimos hacer”, recordó el lechero.

Con respecto al reciente saludo del Presidente dijo que primero lo llamó una secretaria de la Presidencia de la Nación. “Luego de ese llamado llegó ese mensaje grabado porque seguramente la diputada Moisés les pasó mi número. Yo estoy muy agradecido por este gesto que tuvo conmigo y con los vecinos de Metán el presidente Macri”, remarcó Capuzzelo.

“Gallo”, como todos los conocen, es un personaje de San José de Metán. A los 18 años comenzó a trabajar como lechero, cuando utilizaba el carro antiguo de su padre, don Salvador.

Durante 55 años, este hombre, que es un ejemplo de esfuerzo, trabajo y dedicación, recorrió con su carrito lechero las calles de la localidad. Se levantaba a las 5.30 de la mañana a tomar mates con su esposa, María Elena Giménez, una docente jubilada y se dirigía a su finca a ordeñar las vacas, para luego distribuir el producto. Una ruidosa corneta anunciaba a los vecinos que en la puertas de sus casas estaba el lechero con su producto fresco, natural y puro.

“Ya no puedo seguir el mismo ritmo de antes, por mi edad y por mis problemas de salud. Sigo repartiendo la leche en un vehículo, porque para mí ser lechero es una pasión. Si no hago esto me muero, además los vecinos me esperan en sus casas”, comentó.

“Con este trabajo crié a mis cuatro hijos que hoy son profesionales”, concluyó.