29 DE MAYO 2019 – 02:41 Bonifacio declaró que el empresario le había pedido que firmara para Arcadio a cambio de un trabajo de mantenimiento.

Figuraba como socio  de Huergo pero dijo  que era jardineroAyer hubo hermetismo en el juzgado y ni se lo vio Bonifacio.

Ayer, Bonifacio compareció ante el juez Federal 1, Julio Leonardo Bavio. Su declaración fue extensa. Ingresó temprano al juzgado y se retiró cerca del mediodía sin ser visto por la prensa.

Pese a que hubo un profundo hermetismo en torno al caso en el edificio de España y Deán Funes, se supo que durante la audiencia, el magistrado indagó sobre el rol y la participación del testigo y que éste aseguró que es albañil y que Huergo supuestamente le pidió que firmara la integración de la sociedad Arcadio para que él no pagara impuestos. A cambio, le dio un trabajo que consistía en realizar tareas de mantenimiento del jardín.

“El cadete”

Según el Boletín Oficial Digital de la Provincia, con fecha del 21 de febrero de 2014, Rubén Gerardo Romero (74) y Bonifacio constituyeron la sociedad Arcadio Obras Eléctricas SRL. En la inscripción ambos figuran como comerciantes, el primero con domicilio en la calle J. F. López, lugar registrado como la sede social de la empresa, y el segundo residente en Santa Ana III.

Romero, quien llamativamente reside en una humilde casa, habría expresado ante el juez Bavio que es inocente y que solamente formó parte del directorio y las sociedades a pedido de Huergo porque él le dijo que iba a ser una cuestión momentánea y que después lo iba a sacar.

Sostuvo que eventualmente llevaba papeles para que hicieran las declaraciones juradas mensuales y los balances, “que era un empleado, un cadete que hacía trámites”.

Las declaraciones de Bonifacio y Romero coinciden en un punto: ambos aseguraron ser trabajadores sencillos con tareas menores y haber firmado a pedido de Huergo, en el primer caso, por el puesto de jardinero y en el segundo, a modo de favor ya que se trataba de una situación “momentánea”.

Mientras tanto, la Justicia sigue investigando si la forma de presentarse de los involucrados sería una estrategia pergeñada para transformarse de acusados a víctimas o si realmente hubo “prestanombres”.

Por ahora, la documentación es contundente y los compromete severamente.

Hasta el momento declararon también en la causa Huergo; el contador de sus empresas, Arturo Mimessi; su ex asesor jurídico Aníbal Anaquín y el hermano de éste, el contador Álvaro Anaquín. Todos trataron de despegarse del caso.

Hoy se cumplen 17 días desde que Huergo fue detenido. El jueves pasado el juez federal Bavio le negó el pedido de excarcelación por temor a entorpecimiento de la investigación. Su defensa espera que en los próximos días la Cámara Federal de Apelaciones resuelva idéntica solicitud.

Además, está pendiente la resolución de la apelación que presentó el fiscal federal 1, Ricardo Toranzos, con relación a la declaración de incompetencia parcial planteada por el juez federal 1 Julio Bavio en la causa de las facturas apócrifas.

El pedido recayó en la Sala 1 de la Cámara Federal de Apelaciones y es analizado por los jueces de Cámara Renato Rabbi Baldi Cabanillas y Ernesto Solá, pero aún no hay novedades.